Productividad y aprendizaje

Multitasking: por qué no funciona y qué hacer

9 min de lecturaActualizado el 17 de octubre de 2026

El multitasking (multitarea) es intentar hacer varias cosas a la vez, como responder correos mientras estás en una reunión o escribir un informe mientras atiendes mensajes. Suena eficiente y en muchas ofertas de trabajo aparece como cualidad deseable. Pero en la práctica casi siempre lo es menos: lo que haces es alternar rápido entre tareas, y cada cambio tiene un coste.

En esta guía verás qué es realmente la multitarea, qué dice la evidencia, cuándo es aceptable, cuáles son las señales de que te perjudica, cinco técnicas para concentrarte mejor, un ejemplo de jornada y consejos para quienes trabajan con muchas interrupciones.

¿Qué es el multitasking?

La palabra viene del inglés y se usa en dos sentidos:

  • En las personas: realizar o alternar entre varias tareas al mismo tiempo.
  • En informática: la capacidad de un sistema operativo para ejecutar varios procesos a la vez (aunque, técnicamente, también alterna rápidamente entre ellos).

En lo laboral, se asocia a la costumbre de contestar mensajes, atender llamadas y avanzar un informe en paralelo. Se ha normalizado tanto que mucha gente lo considera sinónimo de productividad.

Conviene distinguir dos formas:

TipoQué esEjemplo
Simultánea realHacer dos tareas a la vez, una de ellas automáticaCaminar y escuchar un pódcast
Alternancia rápidaSaltar de una tarea a otraEscribir un informe y contestar el chat cada minuto

La primera es posible. La segunda es la que suele llamarse “multitasking” en el trabajo, y es la que perjudica.

¿Por qué el multitasking no funciona?

Cuando intentas hacer dos tareas que exigen atención (escribir un informe y seguir una conversación), tu cerebro no las procesa a la vez. Cambia de una a otra. Cada cambio tiene un costo de cambio de tarea:

  • Tardas en recuperar el hilo de lo que hacías.
  • Aumenta la probabilidad de errores.
  • Se acumula fatiga mental.
  • La calidad del trabajo baja.
  • Terminas las tareas con la sensación de haber estado ocupado pero sin avance real.

Investigaciones citadas por la Asociación Americana de Psicología (APA) señalan que alternar entre tareas complejas puede costar hasta un 40 % de tiempo productivo. La cifra varía según la tarea, pero la conclusión se repite: concentrarse en una cosa cada vez suele ser más rápido y con menos fallos.

Hay otra consecuencia menos visible: el multitasking entrena la distracción. Cuanto más te interrumpes, más te cuesta mantener la atención, incluso cuando nadie te interrumpe.

Cuándo sí puede funcionar

La multitarea es aceptable si una de las tareas es automática y no requiere atención:

  • Caminar y escuchar un pódcast.
  • Lavar los platos y hablar por teléfono.
  • Hacer ejercicio mientras repasas ideas simples.
  • Doblar ropa y ver un vídeo.

Lo que no funciona es combinar dos tareas que exigen pensar, como redactar y atender una llamada, o estudiar y chatear.

Señales de que el multitasking te está perjudicando

  • Terminas el día con la sensación de haber estado ocupado y no haber avanzado.
  • Cometes errores simples (adjuntar el archivo equivocado, olvidar un dato).
  • Te cuesta retomar lo que estabas haciendo tras una interrupción.
  • Revisas el celular o el correo sin darte cuenta.
  • Tardas más de lo esperado en tareas que antes hacías rápido.
  • Sientes cansancio mental a media tarde sin haber hecho nada “grande”.
  • Empiezas muchas cosas y terminas pocas.

5 técnicas para dejar la multitarea

1. Bloques de tiempo

Reserva en tu calendario franjas de 60 a 90 minutos para una sola tarea importante. En ese tiempo, no revises mensajes. Avisa a tu equipo de tu disponibilidad para que sepan cuándo volverás a responder.

2. Técnica pomodoro

Trabaja 25 minutos sin interrupciones y descansa 5. Cada cuatro ciclos, haz una pausa larga. Es fácil de empezar y ayuda a sostener la atención. Tienes la guía completa en técnica Pomodoro.

3. Agrupa tareas parecidas

Responde correos solo en dos o tres momentos fijos del día. Haz las llamadas seguidas. Haz los trámites en una sola franja. Así reduces los cambios de contexto.

4. Silencia las notificaciones

Desactiva avisos de correo, chat y redes durante los bloques de trabajo profundo. Pon el teléfono fuera de tu vista. Si usas un ordenador, cierra las pestañas que no necesites.

5. Define una prioridad cada día

Antes de empezar, elige la tarea más importante del día y hazla primero. Otras herramientas, como la matriz de Eisenhower, te ayudan a priorizar y a decidir qué delegar o eliminar.

Cómo manejar las interrupciones

No siempre puedes evitar las interrupciones, sobre todo si trabajas con otras personas. Algunas estrategias:

  • Acuerda “horas de concentración” con tu equipo, durante las cuales solo se interrumpe por urgencias reales.
  • Usa un estado visible en el chat (“en foco hasta las 11”) o una señal física.
  • Responde en diferido: “Lo veo en 30 minutos y te contesto”.
  • Anota la interrupción y retómala después del bloque.
  • Define qué es una urgencia real con tu jefe o equipo, para no tratar todo como urgente.
  • Al volver, deja una nota de dónde ibas: facilita retomar el hilo.

Ejemplo de un día sin multitarea

HoraActividad
8:30 - 10:00Tarea principal (informe), sin mensajes
10:00 - 10:30Correos y mensajes
10:30 - 12:00Reuniones
12:00 - 13:00Pausa y comida
13:00 - 14:30Segunda tarea importante
14:30 - 15:00Correos y cierre del día
15:00 - 16:30Tareas pequeñas agrupadas y planificación del día siguiente

Ajusta los horarios a tu realidad, pero respeta la idea: un tipo de actividad por bloque.

Qué hacer si tu trabajo exige estar disponible

Hay puestos (atención al cliente, soporte, recepción) donde la disponibilidad es parte del trabajo. Algunas ideas para reducir el daño:

  • Separa las tareas reactivas (atender) de las tareas de fondo (informes, seguimiento) en franjas distintas, aunque sean cortas.
  • Usa plantillas y atajos para reducir el esfuerzo de las respuestas repetitivas.
  • Alterna turnos de atención con tareas de fondo entre equipos.
  • Documenta procedimientos para no depender de la memoria.
  • Pide a tu jefe que defina qué tareas son prioritarias cuando choquen.

Multitasking en el currículum y en la entrevista

Verás en muchas ofertas “capacidad de multitarea”. Si te lo piden, no tienes que mentir sobre tu forma de trabajar, pero puedes traducirlo a algo más preciso:

  • “Gestión de varias prioridades y proyectos en paralelo.”
  • “Organización del tiempo para cumplir plazos en distintos frentes.”

En la entrevista, apóyate en un ejemplo (método STAR) y en las técnicas que usas para organizarte. Consulta la guía de preguntas de entrevista de trabajo para estructurar tu respuesta.

Multitasking y aprendizaje

Estudiar con el móvil al lado, ver series mientras lees o cambiar entre varias materias en una misma sesión reduce la retención. Algunas pautas:

  • Estudia en bloques cortos y focalizados.
  • Guarda el teléfono lejos.
  • Alterna materias solo en momentos planificados, no por distracción.
  • Usa técnicas activas, como los mapas mentales, para consolidar lo aprendido.

Errores comunes al intentar dejar la multitarea

  • Querer cambiarlo todo de golpe: empieza con un bloque diario.
  • No avisar a otras personas de tus horarios de concentración.
  • Dejar las notificaciones activas “por si acaso”.
  • Medir tu productividad por estar ocupado, no por resultados.
  • Rendirte tras una interrupción: retoma y sigue.
  • Convertir los descansos en otra fuente de distracción.

Pequeño experimento para comprobarlo tú mismo

No hace falta creer en las investigaciones: puedes probar el coste del cambio de tarea en cinco minutos.

  1. Toma una hoja y un cronómetro.
  2. Ronda 1 (una tarea a la vez): escribe la frase “Me gusta trabajar con calma” diez veces y, debajo, escribe los números del 1 al 10. Anota el tiempo total.
  3. Ronda 2 (alternando): escribe una letra de la frase y un número, alternando, hasta completar ambas líneas. Anota el tiempo.
  4. Compara. Lo habitual es que la segunda ronda tarde bastante más y tenga más errores.

Aunque es un ejercicio sencillo, ilustra lo que ocurre con tareas mucho más complejas: cada cambio tiene un precio.

Cómo explicar tu forma de trabajar a tu equipo

Reducir la multitarea a veces choca con la cultura del “siempre disponible”. Estas frases ayudan a comunicarlo con tacto:

  • “Estoy trabajando en un bloque de concentración hasta las 11. Después respondo a todo lo pendiente.”
  • “Para darte una respuesta de calidad, prefiero revisarlo a las 15:00. ¿Te viene bien?”
  • “Si es urgente de verdad, llámame; si no, lo veo en mi próximo bloque de mensajes.”
  • “Prefiero terminar esto y luego dedicarte toda la atención.”

Acuerda con tu jefe qué se considera urgente y en qué plazos esperan respuesta. Muchas veces se asume una inmediatez que nadie ha pedido realmente.

Multitasking y bienestar

Además de la productividad, hay otros efectos de la alternancia constante:

  • Mayor estrés: estar siempre pendiente de varias cosas mantiene el cuerpo en alerta.
  • Cansancio mental: cada cambio consume energía cognitiva.
  • Menor satisfacción: terminar tareas completas da más sensación de logro que dejar muchas abiertas.
  • Dificultad para desconectar: cuando las tareas quedan a medias, es más difícil dejarlas al final del día.

Una práctica sencilla es cerrar el día con una lista de tres prioridades para mañana. Dejar anotado el siguiente paso reduce la sensación de pendientes abiertos y facilita desconectar.

Rutina de 15 minutos para empezar mañana

MinutoAcción
0-5Escribe todas tus tareas del día y marca la más importante
5-8Clasifica con la matriz de Eisenhower
8-10Silencia notificaciones y cierra pestañas que no necesites
10-12Define cuándo revisarás correo y mensajes (por ejemplo, 11:00 y 15:00)
12-15Arranca el primer bloque con la técnica pomodoro

Hazlo durante una semana y compara cómo terminas los días. Si tus tareas importantes avanzan más y acabas menos cansado, ya tienes tu respuesta.

Conclusión

Hacer una cosa cada vez parece más lento, pero suele ser más rápido y con mejor calidad. Prueba durante una semana: elige un bloque diario de trabajo sin interrupciones y compara cuánto avanzas. Si lo combinas con una buena priorización y con descansos reales, notarás menos cansancio, menos errores y más sensación de haber terminado lo importante. Y si trabajas desde casa, tu rutina de concentración será todavía más valiosa; mira nuestra guía de trabajo remoto.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa multitasking?

Es un término en inglés que significa multitarea: hacer varias tareas a la vez o alternar entre ellas rápidamente. También se usa en informática para describir sistemas que ejecutan varios procesos.

¿El multitasking es bueno o malo?

Para tareas complejas suele ser contraproducente: cambiar de una a otra genera pérdida de tiempo y más errores. Sí funciona combinar una tarea automática con una que requiera poca atención, como caminar y escuchar un pódcast.

¿Por qué el multitasking reduce la productividad?

Porque el cerebro no ejecuta dos tareas exigentes a la vez, sino que alterna entre ellas. Cada cambio supone un coste de tiempo y de atención.

¿Qué alternativas hay al multitasking?

Trabajar por bloques de tiempo, usar la técnica pomodoro, agrupar tareas similares, desactivar notificaciones y priorizar una tarea principal cada vez.

¿Qué es el costo de cambio de tarea?

Es el tiempo y la energía mental que se pierden cada vez que pasas de una tarea a otra, porque tu atención tarda en reorientarse.

¿Puedo poner multitasking en mi currículum?

Es mejor evitarlo como habilidad. Muchos reclutadores lo ven como una señal de dispersión. Es preferible hablar de 'gestión de prioridades' o 'capacidad para gestionar varios proyectos', con ejemplos concretos.

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